Como se ha visto en otros artículos de esta serie, la rentabilidad en la lucha contra el fraude puede apreciarse en el retorno proporcionado por unos buenos modelos de detección, al tiempo que se pueden enumerar los beneficios inmediatos que reporta la inversión destinada a la protección contra el fraude.
Las soluciones de detección de fraude en los pagos digitales son rentables debido a su capacidad para reducir pérdidas financieras, proteger la reputación de la empresa, asegurar el cumplimiento normativo, mejorar la eficiencia operativa y proporcionar un buen retorno de inversión a medio y largo plazo.
Exploramos brevemente cada una de estas claves de la rentabilidad, aportando las ideas que no por conocidas están siempre sobre la mesa en la adopción de medidas antifraude para los negocios digitales.
- Reducción de Pérdidas Financieras
- Prevención de Transacciones Fraudulentas: Estas plataformas pueden identificar y bloquear transacciones sospechosas antes de que se completen, evitando así pérdidas financieras directas.
- Disminución de Devoluciones de Cargo (Chargeback): Al reducir el número de transacciones fraudulentas, también se reducen los costes asociados con los contracargos y las tarifas que cobran los procesadores de pagos.
- Reducción de comisiones y penalizaciones: Los procesos de disputa a los que abocan los conflictos por fraude entre vendedores y compradores, involucrando bancos emisores y adquirentes, así como las marcas (VISA, MC, …), conllevan costes que inevitablemente son en gran parte soportados por el comercio. La normativa obliga igualmente a mantener determinados niveles de fraude, cuya superación lleva acarreada penalizaciones y multas.
- Cuidado de la conversión: Mantenerse en niveles aceptables de mitigación del fraude, permite igualmente adaptar las tasas de denegación y las medidas que provocan mayor fricción en la lucha contra el fraude, lo que incide muy positivamente en la conversión.
- Protección de la Reputación
- Confianza del Cliente: Una buena protección contra el fraude puede aumentar la confianza de los clientes en la empresa, lo que puede traducirse en una mayor fidelización y mayores ventas.
- Imagen de Marca: Evitar incidentes de fraude protege la imagen de la marca, evitando el daño reputacional que podría resultar de una brecha de seguridad.
- Coste de adquisición de clientes: En ocasiones no se relaciona con suficiente rotundidad el coste de adquirir un nuevo cliente con el nivel de confianza generado de forma global por la marca. El impacto económico es indudable.
- Cumplimiento Normativo
- Regulaciones y Normas de Seguridad: Cumplir con las regulaciones y estándares de seguridad, como PCI DSS o PSD2/PSD3, evitará multas y sanciones.
- Seguridad de Datos: Estas soluciones ayudan a proteger los datos sensibles de los clientes (PII), a través de una constante monitorización de su consulta o/y modificación, lo que es crucial también para cumplir con leyes de protección de datos como el GDPR.
- Eficiencia Operativa
- Automatización y Reducción de Costes operativos: Las herramientas de detección de fraude automatizan el proceso de monitoreo y análisis de transacciones, reduciendo la necesidad de intervención manual, con la consiguiente reducción del coste.
- Mejora en la Toma de Decisiones: Proveen datos y análisis detallados que permiten y mejoran la toma de decisiones estratégicas.
- Retorno de la Inversión
- Costes de Implementación vs. Beneficios: Aunque la implementación inicial puede tener un coste significativo, los beneficios a medio y largo plazo en términos de reducción de pérdidas y mejora en la eficiencia superan estos costes.
- Volúmenes y costes: Los costes derivados de la instalación de una plataforma de detección y gestión del fraude, se rentabilizan con mayor facilidad a partir de cierto volumen de operaciones, según el escalado que cada fabricante utiliza y teniendo en cuenta la dilución de la partida de implantación en este coste por operación analizada.
- Evolución Continua: Los sistemas actuales se actualizan regularmente para adaptarse a nuevas amenazas, lo que asegura una protección continua y efectiva, dinámica que de otra forma sería imposible de poner en marcha de la noche a la mañana.
- Detección Temprana y Adaptabilidad
- Inteligencia Artificial y Machine Learning: Es una constante la utilización de tecnologías avanzadas que pueden aprender y adaptarse a nuevos patrones de fraude, mejorando continuamente su efectividad.
- Análisis en Tiempo Real: La capacidad de analizar transacciones en tiempo real permite una respuesta inmediata, siendo indispensable este tipo de análisis y respuesta para minimizar el impacto de cualquier tipo de amenaza.
El riesgo no es posible eliminarlo al 100%. La misión se concentra en mitigarlo al máximo y su manejo efectivo no se consigue de la noche a la mañana, ni es algo que venga derivado de una solución milagrosa o un remedio infalible. Es un proceso continuo, integrado en la propia dinámica del negocio, donde la gestión del riesgo debe tener su lugar en cualquier flujo de tareas.
Una de las claves está en elegir las herramientas adecuadas y asegurarse de que se implemente y gestione correctamente para maximizar sus beneficios.
Las ideas fuerza para una gestión óptima, incluye unos pasos básicos de identificación y priorización de los riesgos específicos de nuestra actividad digital, seguido de la creación de un plan riguroso de respuestas ante situaciones potencialmente peligrosas, soportado sobre una monitorización ágil y continua de las operaciones digitales, sin olvidar que los riesgos son cambiantes, y por tanto todos los elementos anteriores han de ser dinámicos, con constante adaptación a nuevas circunstancias.
En resumen, aunque eliminar el riesgo completamente es imposible, su mitigación es crucial para reducir su impacto, aumentar la resiliencia y optimizar el funcionamiento y la sostenibilidad del negocio digital.








